"Hola veteranos: He recibido el magnifico reportaje de nuestro encuentro en Santa Susana, que Joan Martínez Esquius, “El Grande”, nos ha preparado y montado. Deseo aclarar que este sobrenombre se lo aplico por dos razones. La primera es a causa de su tamaño; coincidiréis conmigo en que es un hombre alto i pelín voluminoso, a causa de los años de buen yantar y felices placeres en la mesa, dicho esto con todo cariño. La segunda razón por la que le dedico este apelativo de El Grande, es por su personalidad de hombre bueno y capaz. Yo, que durante mi primera juventud tuve harto trato con esforzados y nobles caballos, oí decir de un hombre, como elogio: Es igual que un buen caballo. Siempre está a punto para rendir el máximo esfuerzo. Nunca se acaba. Nuestro querido Joan es así, como un noble y esforzado équido. Valgan pues estas cuatro frases como sincero homenaje a su saber hacer y capacidad de trabajo. Gracias Joan. Y después de explayarme a gusto con el secretario, voy a explicaros como fue nuestro encuentro de aquel día y solo se me ocurre una palabra para describirlo y aún me parece pobre esta expresión. El encuentro resultó GENIAL. Así, con mayúsculas. Cuando este cronicón, y su mujer, llegaron al hotel era muy temprano y hubo tiempo sobrado de dar un vistazo por las instalaciones que eran muy buenas. La elección del lugar no podía haber sido mejor. Llegó Juan Piqueras primero y pronto acudieron los demás. Aquello se resume con una sola palabra; EMOCIONANTE. Es curioso que gente desconocida se reúna y se encuentre en familia, con personas de las que no conocía su existencia minutos antes. Pero así fue. Es como si se reunieran los individuos de una misma familia, después de años de no verse. Abrazos y alegría por todos lados. Casi todos acompañados de nuestras respectivas féminas, que pudieron descubrir a otras mujeres que oyen las mismas batallitas que ellas año tras año. Estas damas que nos escuchan y hacen lo posible por comprender nuestros sentimientos, merecen ser homenajeadas por el cariño y aguante demostrado durante décadas. Siempre se descubre a la mujer al lado, delante o detrás de un buen hombre… y no lo digo de forma peyorativa. Digo exactamente lo que está escrito, sin buscarle tres pies al gato. Ningún hombre está completo sin una mujer y, muchas veces, si no fuera por su sentido común, no maduraríamos nunca. ¡Joder!. ¡Ya me he liado metiéndome de filósofo! ¡No tengo remedio! Continúo con la crónica: Todos los veteranos que allí nos reunimos pasamos unas horas contándonos pasadas experiencias y disfrutando de esa compañía que habíamos esperado durante tantos años. Cuarenta, en mi caso. No voy a nombrarlos a todos. Sería imposible y, además, injusto, porqué llegué solo y me fui con un montón de amigos y amigas entrañables. La nota sorprendente llegó cuando, entrando en el comedor, le dije al maitre que teníamos espacio reservado puesto que formábamos parte de la 1ª Reunión de un colectivo de Veteranos Soldados Saharianos. El buen hombre me miró y me dijo que el también fue soldado en el Sahara. Legionario en el IV Tercio de la Legión, Alejandro Farnesio, en Villa Cisneros. Fue emocionante para el y, creo que para todos. Ni que decir tiene que se le invitó a nuestra mesa y accedió a beberse una copa de cava con nosotros. Mientras El Grande filmaba todo lo que pasaba. Se le hizo un mini homenaje a Juan Piqueras Carrasco, a su esposa y a todas las mujeres que nos han soportado y querido. Al día siguiente, y antes de despedirnos, paseamos un poco por los alrededores del hotel y de golpe sonó el grito: ¡A mi la Legión! Oye, y como si hubiéramos sido Caballeros Legionarios, todos acudimos al grito, siendo invitados a una cerveza por al amable maitre que se emocionó profundamente, ante las muestras de afecto y camaradería de unos desconocidos que lo reconocieron como cosa propia, por haber respirado Sahara en su juventud. Nos despedimos y fuimos separándonos, esperando volver a reunirnos, esperando volver a repetir este encuentro que nos ha permitido aprender que, a pesar de los años, hemos mejorado. En aquella época éramos un joven vino blanco inconsistente y suave, pero de poca monta. Hoy nos hemos convertido en magníficos reservas de rancia solera. Hemos mejorado, podéis estar seguros. Hay más sentido común entre los que nos reunimos aquel día que entre todos los políticos europeos. ¡Palabra de honor! No me quedan palabras para continuar describiendo ese encuentro, solo puedo decir que espero con ansia el próximo. Una de las mejores cosas que pueden haberme sucedido nunca es haberos conocido. Un abrazo, saharianos. "
Felicidades Jordi por tu "CRONIC?N", f?jate que los de autom?viles llevamos haciendo lo que hicist?is vosotros el otro d?a, siete a?os, cada a?o nos reunimos en una ciudad de Espa?a, cada a?o va uni?ndose gente nueva que vamos localizando, la pr?xima convivencia est? programada para el puente del 12 de Octubre en Barcelona, como te dec?a esa EMOCI?N que trasmite tu cr?nica de cada momento vivido en esa convivencia la he vivido muchas veces, y al leer lo tuyo me he llegado a emocinar, recordado las convivencias montadas por los de autom?viles, las he vivido durante seis a?os, ya que el ?ltimo por problemas que no vienen al caso no pudimos asistir, digo pudimos porque siempre nos acompa?an los "sargentos", faltar?a m?s, donde vamos ya nosotros sin ellas ?verdad? y que momentos tan inolvidabes repetimos a?o a a?o. Bueno no me enredo mas, repito mis felicitaciones y te envio un codial saludo y otro para tu "sargento%ros
Esto va para Enrique Orts. Autom?viles? de donde? del S?hara? Si es as? y todo que ya ten?is Grupo formado desde hace 7 a?os por lo que leo, comentarte que estamos preprando un Encuentro Nacional a finales del mes de Octubre. El Secretario del Gran Zorro del Desierto
P.D. AUTOM?VILES DEL SAHARA, en el Aaiun.