Ayer pude seguir la última parte del debate entre la Sra. Royal y el Sr. Sarkozy, aspirantes a la Presidencia de la Republica Francesa. Aunque ideológicamente opuestos y manteniendo opiniones muy distintas, me llamó considerablemente la atención la educación con la que cada aspirante defendía su opinión. Absoluto respeto a la persona del oponente político, aunque firme en sus ideales y opiniones. El Sr. Sarkozy dijo, más o menos, entre otras muchas cosas, que le merecía total respeto la persona de la Sra. Royal, aunque no compartiera sus tesis y razonamientos y que le reconocía su valía. Añadió que la Sra. Royal estaba en el sitio en que estaba por sus méritos indiscutibles. Para mí, este comportamiento es todo un buen ejemplo, para intentar imitar. Saludos cordiales, Román
Jejejeje......amigo ROMAN: ?delante de las c?maras?, CLARO, los "navajazos" por la espalda, se hacen en los diarios, filtrando dosieres fabricados por agencias, ? los servicios de inteligencia, para desprestigiar, etc.etc., casi igual que en la "piel de toro". Taconazo de nailas
Efectivamente, Manolo, esas cosas ocurren. Desconozco si es as? en este caso concreto. De todas formas, de cara a las c?maras y ?por respeto a los espectadores? el debate fue de una educaci?n ejemplar. En mi opini?n es fruto de muchos a?os de democracia. En sus vidas particulares o detr?s de las c?maras, cualquiera sabe, pero de ?cara a la galer?a? con una buena imagen. Y todos estamos acostumbrados a todo lo contrario. Un fuerte abrazo, Rom?n