NOTA DE PRENSA: En la tarde de hoy llegará a esta ciudad el veterano Julio Díaz Baile, procedente de Mérida-Badajoz y perteneciente al Cuerpo de Intendencia años 64/65 en Aaiún. El esperado Veterano, será recibido como mandan las ordenanzas...en perfecta formación junto a mi Palmera...con polo y gorra de veterano, luciendo toda la quincalla posible que cada vez es mas....en primera posición de saludo....y esperando poder darle un afectuoso abrazote chicharrero-sahariano. Esperamos el poder brindarle con buenas garimbas Tropical, cosa difícil en la isla picuda, y darle gorrazos a todo trapo demostrando así que la pastilla en Chicharrolandia sigue vigente, y si no que le pregunten a la colonia alemana. Te estamos esperando Julio Un fuerte abrazote El Loco de Smara alias Diego Padrón/Smara75
Amigo Diego: Enhorabuena por la llegada de mi paisano Emeritense,asirocao, pecho lata. saludos de mi parte y dale mis coordinadas por si quiere ponerse en contacto conmigo. Un abrazo
AL DE LA NOTA DE PRENSA No sabe mi tocayo y compa?ero sahariano Julio D?az la que le espera en Tenerife. Todav?a estoy reponi?ndome de forzados ayunos y largas patrullas por volcanes, monta?as, barrancos, valles, arenas negras, guachinches y tiendas. Seg?n me ha aconsejado hoy mi sanitario, la semana pr?xima podr? empezar a quitarme con suma delicadeza el decorado de tiritas que dejaron en mi cuerpo n?mada las grandes batallas libradas contra guanches,chicharreros y germanos. Ya sabemos c?mo te las gastas, Chicharrero, cuando te autocondecoras con tu reluciente quincalla. Con tu Palmera marcando el mismo paso en busca del sahariano perdido, tiemblan los cimientos de Pap? Teide, los cohichos negros huyen en estampida hacia las altas cumbres, los pescados y mariscos guardan la distancia de seguridad de las 400 millas, las garbanzas, berros, plataneras, papas, papas arrug?s, quesos, vinos, postres, etc., cambian su fecha de caducidad por la del Descubrimiento. Como a los restantes compa?eros de la reciente Operaci?n Mojo Pic?n, mi convalecencia de cuerpo y alma me impiden por ahora recoger el guante. Por favor, d?jalo en la ?ltima platanera que venc?. Cuando esta planta salga huyendo con sus pl?tanos a cuestas, ser? la se?al de mi llegada, para enfrentarnos de nuevo ante un cochino negro como testigo de mi victoria. Dicho queda, mi Chicharrero.