Os contare, algunas “cosillas” pasadas el 15 en el encuentro de Córdoba El encuentro de saharianos, en Córdoba, este verano es para soñar, y después de realizar nuestras actividades de saharianos, la siesta también. Es por lo que uno y otra se llevan tan bien, sobre todo en la edad adulta, esa en la que los sueños ya no son reales, sino quimeras escurridizas y plateadas que ya rielan en nuestras sienes en vez de en nuestra retina: sueños de luna en los márgenes de un cauce seco que antes vino a ser fresco reflejo de los sueños y tan cerca el rio grande, denominado así por los árabes, para nosotros el GUADALQUIVIR. Comenzó el recibimiento, en el hotel y la estación, calurosos abrazos, enorme alegría de vernos de nuevo, por algunas mejillas, tostadas aún por el sol del Sahara, rodaban algunas tímidas lágrimas, es la grandeza de los corazones saharianos que se reflejan al verse de nuevo. Al pie de la mezquita, disfrutamos placeres gastronómicos “andaluces”, algunos, con el Ibérico, decián….¡¡¡ más, más !!! El vino, fino, néctar de los dioses de la península Iberia, iba abriendo, poco a poco…..(Continuara)
ENRIQUE,ha sido un placer conocerte,como he dicho mas abajo"CHAPO". Seguiremos hablando de olivos,de aceite,y como no de flamenco.Un abrazo