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Cuaderno de Bitácora del Diablo Cojuelo Yo he visto flores en el Sáhara. Este viejo Diablo os puede asegurar que las ha visto, que han crecido en tan inhóspito lugar gracias a ser regadas con la lagrimas de miles de jóvenes españoles, de aquellos que fu

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(@El Diablo Cojuelo)
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Cuaderno de Bitácora del Diablo Cojuelo Yo he visto flores en el Sáhara. Este viejo Diablo os puede asegurar que las ha visto, que han crecido en tan inhóspito lugar gracias a ser regadas con la lagrimas de miles de jóvenes españoles, de aquellos que fueron destinados a servir a su Patria en aras de la defensa de un territorio que formaba parte de un todo, España. Fueron muchas las horas de soledad, de angustia, de añoranza de los seres queridos, de los amigos, de todo cuanto habíamos dejado allá en nuestros lugares de residencia. Allí arribábamos con el miedo a lo desconocido, con la incertidumbre de enfrentarnos a un modo de vida y a una disciplina hasta ahora inexistente en nuestras vidas. Allí pasamos buenos y malos ratos, los primeros aderezados con la amistad y la camaradería y los segundos a causa de la morriña, de la ausencia de noticias de casa, de alguna que otra putada que tuvimos que sufrir y como no del tiempo y el lugar en el que nos encontrábamos. La mayoría de los que por allí pasamos, podemos referir nuestro tiempo de servicio en dos palabras: sin novedad. Esto es sin sobresaltos dignos de mención, ocupados en las tareas que nos fueron encomendadas y cumpliendo las ordenes recibidas para de esta forma ver pasar el tiempo a la espera del deseado licenciamiento. Pero desgraciadamente no todos lo vivieron de la misma forma, hubo un grupo de desafortunados ó afortunados, no lo sé a ciencia cierta, que tuvieron que desenvolverse en un teatro de operaciones diferente a la mayoría, estos fueron los que tuvieron que aguantar los últimos tiempos de permanencia en el Sahara, los que fueron llamados a participar en la evacuación del territorio, los que tuvieron que soportar las acometidas de un enemigo que sin estar declarado como tal, hostigaba a las fuerzas allí desplegadas. Los que supieron tragarse su orgullo y sus ganas de contestar a dichos ataques en el cumplimiento de las ordenes recibidas, los que hubieron de soportar bajas entre sus filas, los que verdaderamente las pasaron “putas”. Pues bien, unos y otros, los primeros y los últimos, los de en medio, todos, absolutamente todos, en alguna ocasión han sentido el sabor agridulce de las lágrimas corriendo por sus mejillas y el que diga lo contrario miente y se está engañando a si mismo, nadie es menos hombre por el hecho de llorar, nacemos llorando, vivimos llorando y morimos llorando. Y no por ello se es un cobarde, ni un miedoso, ni un pusilánime, sencillamente se es un ser humano. Esas lágrimas han servido para regar el árido desierto y hacer que en el mismo florezcan pequeñas flores, las vi entonces y las he vuelto a ver en mi retorno al Sahara y de nuevo las he vuelto a regar, esta vez de emoción por el reencuentro. Por eso repito, yo he visto flores en el Sahara. Para mi compañero y sin embargo amigo Diego, el más cuerdo de los locos.



   
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(@Albert Marín)
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Amigo Fernando, muy acertada tu prosa, como siempre. Un abrazo



   
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(@El Loco de Smara)
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Amigo Diablo Cojuelo Hay cosas a las que no se contestar, y ?sta es una de ellas. Cuando se describe con tanta sencillez unos sentimientos,se me hace complicado.... Por eso quiero recordarte unas palabras escritas por uno al que reconozco como gran amigo, y dijo as?... "La Patria recibe a cr?dito lo mejor de la juventud y a veces no puede devolver los intereses", pero los hombres de bien descansan en la confianza de que todos los que estamos al servicio de la Patria, velamos por su integridad y pos su seguridad, por eso como centinelas que somos tenemos el deber de estar siempre en primera l?nea, bajo el fuego del enemigo. Nuestra condici?n de soldados nos hace asumir riesgos, pero quisi?ramos que nunca se produjeran hechos de esta naturaleza. A veces el precio que hemos de pagar por tan alta misi?n que nos ha sido ecomendada y que no es otra que la de permanecer en nuestro querido S?hara, defendiendo la libertad de su gente y velando por la seguridad de su territorio" Palabras de uno que nos suele decir.."Si yo supiera escribir" Pues amigo Diablo, cojones con ese libro, con ?l nos regalas la mejor de esas flores que en el S?hara nacieron El m?s Loco de los cuerdos



   
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