Cuarenta años ya, ahora si que no me equivoco, como el año pasado, en que creí haber alcanzado esa “jartá” de años. El día 17 de Diciembre de 1969, miércoles, a las 11,30 horas, (hora canaria o sahariana, que lo mismo da) el soldado Emilio Cisneros Luño, se alejaba de la tierra sahariana en el interior de un avión Fokker de hélice, tras una estancia de catorce meses justos y cabales (del 17-10-68 al 17-12-69), con una sensación mixta de alivio, alegría y desconcierto, muy diferente de aquella que pensó que tendría, cuando le quedaba mas mili que al palo de la bandera y el futuro del regreso se veía muy, muy lejos. Un compañero suyo, de apellido Ayala, ya le había advertido, al principio del “training” en el BIR, con estas sabias palabras “Las habremos de pasar muuuy puutass” y la profecía, que no resultó cierta del todo, menos mal, al fin y a la postre, conturbaba tanto a él como a los que compartían las mismas visicitudes, y las que quedaban por venir. Pero justo ese día, 17 de Diciembre de 1969, el período de servicio militar ya empezaba formar parte de su pasado. En aquellos primeros instantes de la salida del territorio, mientras el avión despegaba del aeropuerto de El Aaiun, y todavía a poca altura, el soldado Emilio Cisneros Luño echó una última mirada a “su” acuartelamiento de la Red Permanente, junto al cine Las Dunas, y segundos mas tarde se encontró viendo decenas de dunas de arena, en forma de media luna, alineadas obedientemente al viento. Al poco tiempo, distinguió allá abajo el mar…y adiós Sahara. Hasta que un buen día, muchos años mas tarde, ya instalado en el siglo XXI, y mas próximo a la jubilación que a los años mozos, sonó de nuevo en sus oídos la trompeta del “turuta” , en notas, si no melodiosas, al menos nostálgicas y cercanas, interpretadas por un tal Juan Piqueras. Y como los ratoncillos del cuento del flautista (turuta) de Hamelín (El Aaiun) multitud de saharianos salimos poco a poco de la guarida de nuestra memoria en respuesta a la invitación de nuestro guía. Y en esas estamos. Mejor o peor, pero estamos.
Precioso, como de costumbre Emilio. S?lo queda felicitarte, por esos 40 a?os "lili". Abrazote chicharrero