Salimos en descubierta mi sargenta y yo y por la zona del cachirulo fuímos secuestrados y conducidos al lugar de Mequinenza (escolta tú) adonde comenzó la ceba: butifarra blanca, ternasco y un aceite con un regusto a manzana que nos sorprendió el paladar. Nos fue presentado el Ebro, el Segre y el Cinca, el castillo y el pantano de Mequinenza.Eschuchamos la "Rompida de la hora" y charlamos hasta altas horas de la noche. Tomamos el sol, y arroz con bogavante, en la próxima ciudad de L'Ampolla, contactando a la vuelta con un tri-estrellado, un tal Carim, que nos obsequió con un vermut hecho por su familia y con su compañía. Pero todo se acaba, y lo bueno antes, y ya estamos en casa paladeando los cercanos recuerdos y deseando reencontrarnos con nuestros innombrados anfitriones, aunque totalmente reconocidos Salvador Aldabo y su mujer María. Gracias por vuestras atenciones y vuestra amistad. Nos veremos en Coruña. Un fuerte abrazo. Blanca y Manolo.
He sido conocedor de vuestras andanzas por tierras ma?as y catalanas, tambi?n s? que en Calanda perdiste el poco o?do que te quedaba, tambi?n s? que al Coronel*** Carim se le cay? el sombrajo cuando os vio aparecer por Vinebre, en fin que habeis dejado huella, de lo que yo me alegro. Un abrazo a los cuatro.