SOLDADOS DEL DESIERTO: Ahora que no me oye, debo comentaros que el “Australopithecus africanus”, que es mi amo, es más animal que yo. Aquella lejana mañana, en la que todos los inquilinos del árbol decidieron cambiar las ramas de los árboles por las praderas, el nómada se tiró el primero, en lugar de bajar ordenadamente por las ramas y el tronco, como habían acordado. Y claro, se la “pegó” contra un hormiguero-rascacielos de termitas construido con “arcilla armada”. De ahí le vienen las “cosas” que tiene. Una vez todos retozando de alegría en la pradera para explorar nuevos horizontes andando a dos patas, el macho dominante les pasó revista y les hizo las oportunas pruebas para convertirlos en “Homos erectus”, “Homo habilis” y “Homo sapiens”. El nómada solamente superó la primera. Después de este preámbulo (o aclaración), voy a contestar a las dudas que tienen algunos saharianos de memorias perdidas sobre las herraduras, como el Palomero-Jefe de los inventarios recordados o inventados, el Almirante del barco guiado con cabestro y el Jefe de Relaciones Públicas del banco de boquerones (no sé si en este banco habrá fusión o fisión). En primer lugar, Siroquín, que soy yo, jamás ha calzado herraduras de burros u otros animales parecidos. Siempre he utilizado los “patucos” acolchados que me colocó de fábrica la madre que me parió. Las herraduras las usa mi amo por su pánico a las lefas y porque le sientan bien. Por otra parte, tengo que confesaros mi situación actual. Hace un mes que me dejo atado a un árbol junto a un arroyo, diciéndome que lo hacía porque tenía hierba tierna y agua suficiente para mi supervivencia. Pero empezó a llover, llover y llover; y ahora, con mis patas y mis dos buenos rabos perdidos bajo el agua, mi buen par... también pasado por agua, sacudiéndome los mordiscos de las truchas y flotando como puedo, los guayetes me llaman la “ballena jorobada”. Espero que esta marea baje pronto y el nómada se atreva a rescatarme. Besitos camélidos, Siroquín (J. Muñoz).
Amigo Julio, que alegr?a volver a leer tu ingeniosa, divertida y f?cil prosa y, sobretodo, saber de t?, pues ?ltimamente estabas escaqueado. Un abrazo
Siroquin, me alegro mucho de saber que con los "coscales" arrugados por el agua y sin herrar, das se?ales de vida y no te preocupes porque el nomada aunque un poquito "huevon" dejandote amarrado ten por seguro que despues de tanto tiempo no te abandona, ademas que va hacer ese nomada sin su camello a estas alturas. Fuerte abrazo.
Comandante Madro?ero!!!! J....er que escaqueo se ha pegado. Hasta el Apostol Santiago, se interes? por Vd. Y sin permiso del Almirante? Un abrazo sahariano
Ya era hora compadre........
Quienes son Siroquin y Julio Mu?oz? No los conozco,como soy nuevo por aqui no los recuerdo. Un abrazo Julio,ya era hora de que te hicieras presente.