CALAMARES EN SU TINTA: Ya que estamos pasando este caloroso verano os contaré una anécdota que me ha pasado muy recientemente. Por lo general, a última hora de la mañana, me gusta tomarme un “refresquito” con una “tapita” para entretener el hambre, mientras llega la hora del almuerzo. Pues me preparé una cómoda butaca, al lado de una mesa. Corté varios trozos de pan. Busqué un refresco y su correspondiente vaso. Solo faltaba la “tapita”. Así que busqué por las provisiones y encontré una lata de calamares en su tinta, marca Carrefour, tamaño pequeño. Un tenedor, servilleta de papel y todo perfecto. Me siento, me estoy haciendo a la idea y preparo la latita de calamares. Era de las que se “abren fácil”, así que con cierto cuidado para no cortarme, hago lo propio. Con el tenedor busco, entre la oscura tinta del calamar, el primero de ellos. Busco y busco y sigo buscando. ¡Ah sorpresa! No aparece ningún calamar. La latita solo tenia “su tinta”, no los calamares. ¡Mala suerte! ¡Error en la empresa conservera! ¡Ambas cosas! Solo os diré que la cara de tonto que puse, aún la conservo. Bueno, el pan, mojado en tinta de calamar, no está mal del todo. Feliz final de vacaciones y un abrazo a todos, Román
Y quien te dice que el calamar no se hab?a "escaqueado" cual recluta espabilado del BIR, y ahora est? d?ndose unos ba?itos tan ricamente por el Mar Cant?brico, en compa?ia de sus amiguetes
Jejejeje....que RECLUTAZO, eres Rom?n: mira que venderte una lata calamares sololo con la tinta?......jejeje.....?est?s seguro que la escopeta que te dieron en el BIR, tenia un agujerito por el medio para que salieran la balas?. Feliz septiembre (compra conservas de Galicia, "la Rianxeira"
Ya que hablamos de calamares en tinta, os dir? que las latas de este rico cefal?podo constitu?an muchas veces el men? de mi cena, acompa?adas de la correspondiente cerveza. Para ello pon?a la lata encima del somier de mi litera y por medio de un mechero Romson, de esos que se regulaba la llama, calentaba por la parte de abajo la citada lata. As? un vez calientes los calamares y dentro del chusco reglamentario, del que nunca carec?a por estar en Intendencia, resultaban un manjar. A pesar de haberlos comido muchas veces, no los he aborrecido y a?n hoy todavia me deleito de vez en cuando con una latita. Un abrazo
!Vaya tela! ?Y en la lata decia "Calamares en su tinta"? ?Seguro que no decia "Tinta de calamares en su tinta"?